La pandemia por el virus COVID-19 puso a la población mundial en alerta constante por mucho tiempo. A partir de ese momento, el interés por temas de salud fue por bastante tiempo la prioridad de la población.
Creció la importancia de establecer hábitos de alimentación saludables y de prestar mayor atención a los niveles de estrés, como así también al deporte y el sistema inmunológico. Quedó claro que, hacia el final de la pandemia, era fundamental comenzar a mantener un control de la salud mental y física para estar más y mejor inmunizados.
¿Se puede estar preparado inmunológicamente para una pandemia?
Si bien la pandemia fue una sorpresa y nadie sabía a lo que se enfrentaba, es posible enfrentar una situación similar con un sistema inmunológico fuerte para estar mejor preparado. Esto se logra manteniendo hábitos saludables que impliquen una dieta equilibrada, ejercitación regular e intentar manejar el estrés diario.
La salud que presentamos a nivel inmunológico es reflejo de nuestro estilo de vida y por eso un cambio de perspectiva ayuda a lograr estos objetivos. La dieta saludable es uno de los más importantes para lograr una buena salud. Los suplementos como los de taurina, magnesio o vitamina C suelen complementar estas iniciativas.
Suplementos y salud inmunológica
Toda alimentación saludable puede combinarse con suplementos dietarios en la medida necesaria. Por ejemplo, Nat 100 es un complemento con popularidad en el mercado. Esta combinación de alimento, ejercicio, control de estrés y suplementos, bajo control médico, puede brindar excelentes resultados.
Las estrategias inmunológicas como estas mejoran la respuesta del organismo ante las enfermedades, además, mejoran el ánimo, energizan el cuerpo y proporcionan salud mental y espiritual.
¿Hay algún suplemento o dieta para prevenir el SARS-CoV-2?
No. Lo que existe es una cierta cantidad de estudios y análisis que han examinado suplementos y dietas que aportan una serie de vitaminas, probióticos y demás elementos que mejoran el sistema inmunológico y su respuesta ante infecciones, pero no son concluyentes las pruebas para afirmar la prevención del virus COVID-19.
Hay, sí, muchos nutrientes como las vitaminas D, C, el Zn y los probióticos que fortalecen la inmunología del ser humano junto a la vida saludable con equilibradas cuotas de ejercicio, descanso y alimento saludable.
Vitaminas y nutrientes fundamentales para mejorar la inmunidad
Para lograr salud inmunológica es posible procurar los alimentos que naturalmente contienen estos nutrientes y vitaminas. También, pueden ser recetados por tu médico e incluirlos en la dieta mediante suplementos.
Vitamina D
Se asocia con la disminución del riesgo de contraer infecciones respiratorias, aunque no haya resultados específicos contra COVID-19.
Vitamina C y zinc
Estos nutrientes no impactan contra el COVID-19, pero se sabe de sus buenos usos para recuperarse de resfriados.
Probióticos
Los probióticos son microorganismos vivos que mejoran la salud del sistema inmunológico y digestivo, puesto que ayudan en el trabajo de la microbiota intestinal. Los estudios no muestran pruebas que afirmen la prevención de COVID-19.
Es posible encontrarlos de manera natural en alimentos fermentados como el kimchi, el chucrut, el yogur o el kéfir. Y como suplemento puede venderse en polvos o cápsulas.
Cinco estrategias para mejorar el sistema inmunológico científicamente respaldadas
Con estos consejos se intenta ofrecer una manera de fortalecer la salud inmunológica desde una mirada científica y sin la intervención de suplementos.
Dieta equilibrada
Si bien sabemos lo importante que es mantener una dieta equilibrada para mantener una buena salud, no siempre sabemos qué es lo que incluye la dieta equilibrada. Esto implica que debe incluir frutas, proteínas magras, grasas saludables, verduras y fibra.
Vitaminas clave
C (cítricos)
D (pescado graso)
A (zanahoria)
E (frutos secos)
Minerales esenciales
Zinc (carnes, legumbres)
Hierro (espinacas)
Selenio (nueces de Brasil)
Calidad y cantidad de las horas de sueño
La cantidad de horas de sueño que se recomienda es de 7 a 9 horas promedio. A su vez, esas horas deben ser de calidad. Algunos estudios han demostrado que no dormir aumenta la probabilidad de algunas infecciones como la gripe.
Dormir correctamente es fundamental, debido a que el organismo, durante ese período, se regenera y por ende regenera su sistema inmunológico. Además, privarse del sueño hace que el cuerpo no produzca las suficientes proteínas que combaten las infecciones.
Ejercicio regular y moderado
La medicina recomienda al menos dos horas de ejercicio por semana ya que ayuda a mejorar el sistema circulatorio, reduciendo la inflamación, y mejora el sistema inmune.
Hacerle frente al estrés de forma activa y efectiva
Reducir el estrés es una manera de mejorar el sistema inmune, lo cual hace bajar la posibilidad del contagio de enfermedades. Para ello, es importante evitar el estrés crónico. Existen rutinas sencillas que colaboran con la salud mental y los acelerados tiempos que llevamos en la actualidad.
Poniendo en práctica algunas técnicas como yoga, meditación, respirar profundamente o simplemente mantener contacto social, es probable que pueda encarar mejor una rutina atareada.
Cuidar la microbiota intestinal
Actualmente, el intestino es objeto de ciencia, la cual reconoce su importancia fundamental en la salud, ya que en el intestino se encuentra el 80% del sistema inmunológico. De ahí la importancia de sostener equilibrada y sana la microbiota utilizando alimentos probióticos y prebióticos.
Consejos prácticos para un sistema inmunológico robusto a partir de elementos naturales
No es imposible lograr buenos resultados y, fundamentalmente, un organismo saludable si se tiene paciencia, constancia y buena voluntad. Estos consejos son generales y no tienen en cuenta particularidades, por lo tanto, usted debe consultar a su médico para comenzar un cambio de rutina o alimentación.
La primera barrera del cuerpo contra bacterias, virus y otras amenazas es el sistema inmunológico. Cuidar la salud del mismo es fundamental para prevenir la mayor cantidad de enfermedades posibles o disminuir su impacto como se vio con el COVID-19.
Una alimentación saludable es la base de la inmunidad
Como se dijo anteriormente, es la clave para fortalecer y mantener saludable el organismo en general y, en particular, un sistema inmune fuerte y funcionando en perfectas condiciones.
Frutas y verduras
Frutas y verduras con buena proporción de antioxidantes, como kiwis, naranjas, espinacas y zanahorias.
Proteínas magras
Las proteínas de este estilo producen células inmunitarias, por lo que consumir carne de pollo o pescado y también buena proporción de legumbres colabora positivamente al fortalecimiento del sistema inmune.
Grasas saludables
Este tipo de grasas tienen propiedades antiinflamatorias. Algunos ejemplos son los frutos secos, el aceite de oliva y las semillas.
Hierro y selenio
El hierro puede encontrarse en productos de origen animal y vegetal. El de origen animal es mejor absorbido y se encuentra en las carnes rojas, vísceras e hígado. También carne de pescado y pollo. El de origen vegetal (garbanzos, soja, lentejas, acelga, espinaca, brócoli) requiere para su mejor absorción, consumirlo junto con vitamina C.
El selenio es un antioxidante clave y se encuentra en diferentes alimentos, pero la fuente más importante son las nueces brasileñas, que con solo 1 o 2 nueces se alcanza la ingesta diaria sugerida.
El ejercicio regular como estimulante natural para la inmunidad
No es necesario un entrenamiento propio de profesionales, con solo 150 minutos a la semana de ejercicio aeróbico es suficiente para mejorar la circulación y activar la energía del cuerpo.
Hacer ejercicios de fuerza para la masa muscular del cuerpo es un excelente complemento. Tenga especial cuidado en evitar el sobreentrenamiento y siempre asesórese con profesionales antes de cualquier actividad.