Según un nuevo estudio de la empresa tecnológica Bango, los consumidores latinoamericanos están reevaluando sus hábitos de streaming. A medida que aumenta la disponibilidad de plataformas y el costo total de los servicios, muchos usuarios se plantean qué servicios siguen pagando y qué otras opciones les permiten gestionar esos gastos, sugiere la investigación.
El informe, que se elaboró a partir de las respuestas de miles de consumidores en seis países de la región, también indica un creciente interés en paquetes que ofrecen diversos servicios con una sola suscripción. Los resultados ofrecen una perspectiva novedosa sobre el desarrollo del mercado del streaming en Latinoamérica y permiten comprender mejor la evolución de las preferencias de los usuarios a medida que el mercado madura.
El acceso al contenido sigue siendo un desafío entre distintos países
El precio no es el único aspecto que influye en las decisiones de los usuarios. La disponibilidad del catálogo también cambia entre países. Una serie o una película puede encontrarse en una plataforma dentro de Chile, mientras que el mismo título puede no estar disponible en otro mercado por acuerdos de distribución o licencias.
Esta diferencia ha llevado a muchos usuarios a buscar formas de mantener acceso a los servicios que ya utilizan cuando viajan o pasan una temporada fuera de su país. En ese contexto, las VPN se han convertido en una de las herramientas más conocidas para establecer una conexión desde otra ubicación. ExpressVPN es uno de los servicios que suele aparecer entre las opciones más consultadas por quienes buscan este tipo de solución.
Quienes quieran conocer más sobre sus funciones, compatibilidad con distintas plataformas o las opciones que ofrece el servicio pueden visitar la página de ExpressVPN. De todos modos, la disponibilidad del contenido sigue dependiendo de los acuerdos de distribución de cada plataforma y de las condiciones de uso que establecen sus proveedores.
El estudio de Bango muestra un mercado de streaming más maduro
El informe de Bango reunió las respuestas de más de 6.400 personas que utilizan servicios de streaming en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. El objetivo fue conocer cómo administran sus suscripciones y cuáles son los cambios que observan en su forma de consumir contenido.
Uno de los datos más llamativos es el gasto promedio anual. Según el estudio, los consumidores destinan alrededor de 444 dólares al año a plataformas de suscripción. Al mismo tiempo, el mercado muestra señales de madurez, ya que existe una mayor oferta de servicios y los usuarios tienen más opciones que hace algunos años.
El crecimiento del sector también ha traído nuevos desafíos. Muchas personas deben decidir qué plataformas mantener y cuáles cancelar. Esa situación ha impulsado el interés por alternativas que permitan reunir varios servicios bajo una sola suscripción y simplificar la administración de los pagos.
El costo de las suscripciones empieza a pesar en los consumidores
El informe indica que el 68 % de los participantes afirmó que no puede pagar todas las plataformas que le gustaría tener. Brasil presentó el porcentaje más alto, ya que el 73 % de los usuarios dijo sentirse limitado por el costo de las suscripciones disponibles.
Otro dato muestra que el llamado cansancio por las suscripciones ya forma parte de la realidad de muchos consumidores. Un 27 % señaló que tiene dificultades para controlar cuánto gasta cada mes en servicios de streaming.
La encuesta también revela que uno de cada tres usuarios continúa pagando plataformas que casi no utiliza. Esto demuestra que muchas personas mantienen servicios activos por costumbre o porque olvidan cancelar una suscripción. Como resultado, crece el interés por soluciones que permitan administrar mejor los pagos y reducir gastos innecesarios sin dejar de acceder al contenido que consideran importante.
Los paquetes de streaming aparecen como una posible solución
Frente a este escenario, Bango considera que los paquetes de servicios pueden responder a parte de estas necesidades. La empresa desarrolla tecnología que permite a compañías de telecomunicaciones y otros proveedores ofrecer varias suscripciones dentro de un mismo plan.
Este modelo ya funciona en mercados como Estados Unidos y Australia. Allí, distintos operadores permiten contratar varias plataformas mediante una sola factura, lo que facilita la gestión de las suscripciones y puede ofrecer mejores condiciones económicas.
Luisa Muneratti, vicepresidenta sénior de Ventas para Iberia y América en Bango, señaló que el crecimiento de la economía basada en suscripciones hace que la administración de estos servicios resulte cada vez más complicada. Según la ejecutiva, los llamados «super bundles» pueden mejorar la organización de los usuarios y aumentar el uso de las plataformas incluidas en esos paquetes.
El mercado latinoamericano continuará cambiando
Los resultados del estudio de Bango coinciden con otras proyecciones que muestran una transformación más amplia del mercado audiovisual en América Latina. Un análisis de Rafi Cohen, gerente de Video Markets Tracker, señala que la transición desde la televisión de pago tradicional hacia el streaming ya se ha consolidado en la región. A partir de ahora, el principal reto para las plataformas será aumentar los ingresos dentro de los hogares que ya pagan estos servicios, en lugar de depender únicamente de nuevos suscriptores.
Las previsiones también reflejan ese cambio. Según el análisis, los ingresos del mercado OTT en América Latina pasarían de cerca de 11.000 millones de dólares en 2023 a casi 19.000 millones de dólares en 2030, una cifra que permitiría al streaming superar a la televisión de pago como la mayor fuente de ingresos del sector audiovisual. Durante el mismo período, el número de hogares con al menos una suscripción SVOD crecería de aproximadamente 66 millones a 84 millones.
En ese escenario, los resultados del informe de Bango muestran que el crecimiento del mercado ya no depende únicamente de sumar plataformas o captar nuevos usuarios. El foco comienza a desplazarse hacia la gestión de las suscripciones, la búsqueda de paquetes que reduzcan costos y una oferta de contenido que responda mejor a las necesidades de los consumidores de la región.