La era Jadue sigue siendo dueña de la ANFP

ANFP mafiosa

A pesar de que Sergio Jadue salió arrancando de Chile para ser el ‘soplon’ del FBI en los Estados Unidos, sus decisiones y círculo cercano siguen manteniendo prisionera a la ANFP.

Lo anterior porque Pablo Ramírez fue uno de los nombres más cercanos a Jadue cuando el calerano estuvo al mando de la ANFP, bueno, este aún sigue trabajando dentro de la asociación.

Pero esto no es todo, ya que es uno de los nombre que podrían llegar a asumir la presidencia del ente rector del fútbol chileno.

El vínculo de Ramírez con ex presidente de la ANFP nace en 2011 cuando Ramírez fue “contratado” como intermediario para cerrar un duelo entre Chile y Paraguay. Desde ese momento, Pablo pasó a ser un “asesor” de la ANFP.

Como asesor directo de Jadue, Ramírez logró acceder a sueldos cercanos a los 48 millones de pesos según lo señalado por Radio ADN, quienes también revelaron que el trabajo de Ramírez además se vincula a la Copa América de 2015, donde a pesar de que el torneo ya se encontraba asignado a nuestro país, Jadue lo designa en contratos como intermediario, es decir, se le asignó un sueldo extra para un trabajo que ya había sido realizado.

Su nombre también está vinculado al fraude por $17.669.135.105 por ventas de entradas por la Copa América del 2015, dinero que debía ir a la organización del torneo, sin embargo esos dineros fueron depositados directamente en las cuentas de la ANFP. Donde otro antecedente es que Pablo Ramírez es hermano de José Francisco Ramírez, dueño de la ticketera TicketPro, contratada por la ANFP para el torneo que se desarrolló en nuestro país.

Otro de los “trabajos” de Ramírez en la ANFP incluye ser el encargado de actualizar la jurisdicción de la ANFP para adaptarse a lo solicitado por la FIFA, esto a pesar de que no tiene el título de abogado.

Este caso de investigación por parte de Radio ADN revela que a pesar de que Jadue terminó arrancando, muchos de los casos de fraude dentro de la ANFP quedaron impunes, haciendo que al final, el gran chivo expiatorio de una verdadera organización criminal sea solo uno de los culpables. Además, las irregularidades siguen siendo una constante en la ANFP.