La Policía de Investigaciones (PDI) anunció este miércoles la captura de una organización criminal compuesta por diez ciudadanos chilenos responsables de un sofisticado fraude económico, que afectó a varias personas, incluida la reconocida actriz Amparo Noguera.

Según informó la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec), los implicados se hacían pasar por policías y funcionarios de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para engañar a sus víctimas. Tres de los miembros de la banda operaban desde un centro penitenciario, mientras que otros fueron detenidos; tres más permanecen prófugos.

Operativo policial y decomisos

Durante el operativo se ejecutaron 21 órdenes de entrada y registro en domicilios de distintas comunas, incluyendo San Bernardo, La Florida, La Pintana, Cerrillos, Renca, La Serena, Iquique, Antofagasta y Valdivia, además de un registro voluntario en Puente Alto.

En los domicilios incautados se encontraron 103 millones de pesos chilenos, 18 mil dólares, 2.120 pesos argentinos, cinco vehículos, teléfonos celulares, laptops, ropa, zapatillas, lentes, carteras y relojes de lujo.

Cómo operaba la banda

El subprefecto David Castro, jefe de la Bridec Metropolitana, explicó que el modus operandi consistía en contactar a las víctimas señalando que terceros intentaban acceder a sus cuentas bancarias. Según el relato, los delincuentes se hacían pasar por ejecutivos bancarios trabajando en conjunto con la PDI y la CMF, indicando a las víctimas que retiraran su dinero para evitar un supuesto fraude.

«Solicitaban que el dinero y otros valores fueran entregados a supuesto personal de la PDI que concurriría a los domicilios. De esta manera, las víctimas entregaban tanto efectivo como productos bancarios y otros bienes de valor», detalló Castro.

Entre los afectados se encuentra Amparo Noguera, quien habría perdido cerca de $700 millones en esta estafa. Además, se informó que habría al menos cuatro víctimas mujeres más, con importantes sumas de dinero en sus cuentas bancarias.

Este caso ha causado gran repercusión en la opinión pública y evidencia el riesgo creciente de las estafas económicas en Chile, subrayando la importancia de tomar precauciones ante fraudes digitales y telefónicos.