La actriz Li Fridman reapareció públicamente para referirse a las denuncias que surgieron en su contra por la presunta venta irregular de entradas para conciertos, polémica que estalló en octubre del año pasado y que la mantuvo en el centro de la controversia mediática.

El caso tomó fuerza luego de la publicación de un reportaje de The Clinic, donde se detallaba que la intérprete habría intermediado en la reventa de tickets para espectáculos de artistas de alta convocatoria, como Bad Bunny, Linkin Park y Oasis. Según el informe, algunos compradores denunciaron no haber recibido las entradas o que estas no eran válidas, situación que generó una ola de reclamos.

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El testimonio de Li Fridman

Ante estas acusaciones, Fridman utilizó sus redes sociales para entregar su versión de los hechos. A través de un video, aseguró que fue víctima de una estafa por parte de una persona cercana, quien —según relató— era la encargada real de proveer los tickets.

«Durante mucho tiempo guardé silencio por la angustia y el miedo que esto me provocó, pero hoy quiero contar mi verdad para que a nadie más le pase», señaló la actriz, afirmando que actuó como intermediaria confiando en alguien que ya le había vendido entradas anteriormente.

En su testimonio, explicó que los compradores le transferían el dinero directamente a ella, y que posteriormente lo enviaba a la persona que debía entregar los tickets. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta dejó de responder, la bloqueó y desapareció, dejándola —según sus palabras— con una deuda superior a los 30 millones de pesos.

Pese a insistir en que fue engañada, Li Fridman aseguró que asumió su responsabilidad frente a los afectados. «De los 30 millones, ya he logrado pagar 15 con mis ahorros y esfuerzo personal. Aún me queda una parte importante por saldar», reconoció.

Finalmente, la actriz recalcó que, aunque atribuye el origen del problema a una tercera persona, es ella quien decidió dar la cara y responder económicamente. «La culpa y la deuda me las dejó ella, pero la responsabilidad de dar la cara y pagar, la asumo yo», concluyó.