El animador Francisco Saavedra se sinceró en el último capítulo del podcast «Mamá por siempre», conducido por María Luisa Godoy, donde abordó temas familiares y su experiencia como padre en una familia homoparental.
Durante la conversación, Pancho compartió una reflexión sobre la importancia de ser padre: «Ser papá es un punto de quiebre total. Todo lo demás pasa a segundo plano». Añadió con profunda sinceridad: «Es lo único importante en la vida. Ya dan lo mismo los programas de televisión, las cosas laborales, la fama, todo. Ahora es como cuando te dicen, ‘¿oye, estás dispuesto a darle un riñón?’ Prefiero morirme yo a que le pase algo a un hijo».
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Estas palabras dejan en evidencia cómo la paternidad ha transformado su perspectiva, priorizando el bienestar y la protección de sus hijos por sobre cualquier otra preocupación.

La experiencia de criar en una familia homoparental
Pancho Saavedra también abordó los desafíos de la maternidad/paternidad homoparental, especialmente en temas legales y de permisos laborales. Sobre el posnatal en parejas del mismo sexo, explicó: «No se lo pueden tomar los hombres, no puede reemplazar el hombre a la mujer, porque no está regulado».
Esta situación afectó el apego inicial de su hija Laura, evidenciando una deuda del sistema con las familias homoparentales.
No obstante, agradeció que en Canal 13 le permitieron tomarse un mes y medio de licencia para estar con sus hijos, un tiempo que valoró profundamente.
Sobre la crianza diaria, el animador destacó la naturalidad con que sus hijos viven esta realidad: «Laura dice ‘yo tengo dos papás’, así como otros niños tienen dos mamás, un papá o viven con sus abuelos. No es tema». Pancho recalcó que el foco siempre está en el amor y en crecer en espacios libres de discriminación y bullying. Además, mencionó que junto a su segundo hijo, Emilio, ambos son llamados cariñosamente «Papá Pancho y Papá Coke».
Finalmente, Francisco Saavedra compartió un deseo familiar muy íntimo: «De repente sentimos que sería linda la llegada de un tercer hijo».
Estas palabras reflejan la ilusión de la pareja por seguir ampliando su familia y continuar construyendo un hogar basado en amor y respeto.
