La mañana de este martes, Francisco Kaminski entregó sus primeras declaraciones tras recuperar la libertad, luego de que la Policía de Investigaciones (PDI) lo detuviera en el marco de un operativo que incluyó el allanamiento de su departamento en la comuna de Las Condes.
El procedimiento se desarrolló en el contexto de una investigación por lavado de activos y presuntos delitos vinculados al narcotráfico. En la diligencia, según antecedentes policiales, se encontró marihuana a granel en el domicilio del locutor, lo que derivó en su detención por infracción a la Ley 20.000.
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El caso forma parte de una indagatoria de mayor alcance que busca desarticular una presunta red dedicada al lavado de activos, vinculada a la comercialización irregular de vehículos a través de una automotora en Puente Alto.
En el marco de este operativo, se realizaron diligencias en distintas comunas y se detuvo a alrededor de 16 personas. En una primera instancia, Kaminski era considerado solo un sujeto de interés dentro de la investigación.
La versión del animador
Kaminski permaneció cerca de dos horas detenido y, tras quedar en libertad en Estación Central, entregó su versión de los hechos, apuntando a la Ley 20.000 como motivo de su arresto.
«Me encontraron unas pastillas de clonazepam sin receta y 3,5 gramos de marihuana que me regaló un amigo», explicó, agregando que el fiscal habría determinado que se trataba de consumo personal.
Además, se informó que prestó declaración judicial y quedó apercibido mientras continúa la investigación.

Consultado por la prensa, el exesposo de Carla Jara relató que su vínculo con la investigación sería indirecto.
«Yo compré un automóvil en una automotora y por eso me estaban investigando», aseguró, indicando que habría sido citado solo en calidad de testigo.
Sin embargo, Kaminski expresó su molestia por el procedimiento policial: «Es totalmente irregular» y agregó que no comprende el motivo del allanamiento en su domicilio. «Me botaron la puerta a las 5 como si fuera un delincuente», afirmó.
Finalmente, el comunicador descartó cualquier participación en los delitos investigados y recalcó que su relación con la automotora involucrada fue únicamente como cliente.
«No tengo nada que ver con lavado de activos. Yo compré un auto, igual como cualquiera puede comprar un auto», indicó. Y añadió: «A mí me dijeron que estaba en calidad de testigo».