Universidad Católica recibió una mala noticia en la antesala de su partido frente a Everton de Viña del Mar. El técnico Daniel Garnero deberá enfrentar el próximo desafío con una baja sensible en el plantel: el defensor Tomás Asta-Buruaga.
Según se confirmó la jornada de este viernes, el futbolista cruzado sufrió una rotura del ligamento cruzado de la rodilla, una lesión de gravedad que lo obligará a someterse a una cirugía y que lo mantendría fuera de las canchas por cerca de seis meses.
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Una baja que preocupa en San Carlos
La lesión representa un duro golpe para el equipo de la franja, especialmente considerando que el club se prepara para afrontar importantes desafíos en la temporada, incluido su próximo compromiso internacional en la Copa Libertadores 2026.
Ante este escenario, la dirigencia de Cruzados ya analiza posibles soluciones. De acuerdo con el reglamento vigente, Universidad Católica podría volver al mercado de fichajes para incorporar un lateral derecho que permita cubrir la ausencia del defensor.
No obstante, la decisión final dependerá del entrenador Daniel Garnero y de la directiva del club, quienes deberán evaluar si es necesario sumar un refuerzo para esa zona del campo.

Opciones limitadas en la defensa
La situación se vuelve aún más compleja si se considera que Asta-Buruaga había sido titular en el inicio de la temporada desempeñándose como lateral derecho, una posición donde el equipo ya presenta otra baja: la de Sebastián Arancibia.
De momento, Bernardo Cerezo aparece como la única alternativa disponible para ocupar ese puesto, por lo que todo indica que será el encargado de asumir la titularidad en el duelo frente a Everton.
Con el calendario cargado entre La Liga de Primera, la Copa de la Liga y la Copa Libertadores 2026, en Universidad Católica saben que deberán tomar decisiones rápidas si quieren reforzar el plantel y mantener la competitividad en todas las competencias.