Este viernes, Universidad de Chile oficializó la contratación de Fernando Gago como su nuevo director técnico, luego de la salida de Francisco Meneghini de la banca. El equipo azul se prepara para debutar con su nuevo DT en la segunda fecha de la Copa de La Liga 2026, generando altas expectativas entre la hinchada.

Sin embargo, antes de concretarse el acuerdo con Gago, la dirigencia de Azul Azul había considerado a Jorge Fossati, reconocido entrenador uruguayo con una extensa trayectoria, como una alternativa atractiva para el cargo. Pese a ello, el primer contacto formal con Fossati no fue el ideal.

Lee aquí: Miembro del Ballet Azul critica sin filtros a figura de la U tras empate con La Serena: «Es un paquete de virutilla»

El propio Fossati reveló los detalles de la negociación en diálogo con el programa «Quiero Fútbol» de la radio Sport 890 de Uruguay, donde dejó entrever su molestia con la dirigencia de la ‘U’.

Fossati lanza sus dardos contra Azul Azul

«Primero vino esta llamada de unos empresarios argentinos. Y al otro día me llamó el gerente deportivo de la U. Tuvimos una charla; ellos se manejan así, en 30 años que tengo como entrenador es la primera vez que me llamaron para hacer una entrevista y no sentí empatía con la reunión, más allá de la persona. No me sentía cómodo», comentó el ex técnico de la selección uruguaya.

Más allá del formato de la reunión, a Fossati le incomodó la manipulación de sus declaraciones, lo que derivó en un sutil pero claro cuestionamiento sobre la filtración de información incorrecta.

«Se tergiversó públicamente el tema, poniendo palabras en mi boca que yo nunca dije, que no sé de dónde salieron. Pero si hablamos vos y yo, y de mí no sale, me parece que quedás vos nomás…», afirmó, insinuando que la dirigencia de Universidad de Chile habría filtrado información errónea a la prensa.

El entrenador cerró su relato con una reflexión crítica sobre la falta de claridad en la comunicación del club: «No lo vi claro el tema, dos más dos no daba cuatro», concluyó.

Este episodio pone en evidencia los desafíos internos que enfrenta Universidad de Chile en su proceso de renovación deportiva, mientras la dirigencia de Azul Azul vuelve a recibir críticas en medio de un ambiente complejo dentro del club.