El periodista Sergio Rojas volvió a referirse a la controversia que generó tras sus comentarios sobre Benjamín, hijo adoptivo de Rafael Araneda y Marcela Vacarezza, en un tema que despertó amplio debate en el mundo del espectáculo chileno.

Rojas criticó la forma en que algunas familias muestran a sus hijos en redes sociales, haciendo énfasis en los límites entre la protección y la exposición pública. En su comentario sobre la familia Araneda, el periodista señaló: «La línea entre tener un hijo porque es un bien para el niño y porque lo tienen para vanagloriarse… es muy delgada. Porque cuando yo tengo algo lo cuido, no lo expongo».

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Además, añadió: «Yo no llevo a un niño que además es de color, vestido de blanco, en una familia donde son todos rubios, de ojos azules estrepitosos. Cuando veo esa foto me da dolor de guata, porque no sé cuál es la verdadera intención. Porque cuando tú eres generoso, no necesitas exhibir la generosidad».

Estos comentarios generaron que Rafael Araneda y Marcela Vacarezza denunciaran a Sergio Rojas ante el CNTV, mientras que también se informó que el animador analizaba acciones legales contra el periodista.

La postura de Sergio Rojas

En conversación con «Primer Plano», Rojas explicó su versión de los hechos, reconociendo que si bien cometió errores en la forma de expresarse, el fondo de sus declaraciones son las mismas «No, no me arrepiento de los dichos, sí de la forma. Creo que la forma no fue la adecuada», afirmó.

El periodista agregó que su intención original era advertir sobre la sobreexposición de menores en medios y redes sociales: «El texto era uno solo y era muy simple: ‘No se expone a los menores de edad’, punto. Todo lo demás, como lo de ‘familia de ojos azules estrepitosos’, es una estupidez. Eso desvirtúa el mensaje».

Rojas concluyó: «Ahí hay un error en la conformación del enunciado, pero en la base, no me arrepiento en lo absoluto».

El periodista aseguró que el debate generado permitió que muchas personas reflexionaran sobre los límites al mostrar a los niños en redes sociales y medios de comunicación, aunque sigue sumando críticas por sus dichos sobre la familia Araneda-Vacarezza.