La próxima fase de la Copa Libertadores está a la vuelta de la esquina, con los equipos afinando los últimos detalles para los octavos de final. Los dos representantes nacionales, Universidad Católica y Coquimbo Unido, mostraron un gran nivel en la fase de grupos, pero ahora se enfrentan a escollos mucho mayores en la ronda de eliminación directa.

Los 16 equipos clasificados se encuentran hoy en un escenario de matar o morir, donde una sola mala actuación puede sepultar las ilusiones coperas de cualquier club. Los mercados de apuestas están cada vez más activos ahora que las casas han perfilado a sus favoritos, con ofertas como el código promocional 1xbet de Dalealbo, que permite a los hinchas apostar en cada duelo de la Libertadores.

Sin embargo, el favoritismo en las cartillas no garantiza el triunfo en la cancha. Tanto los cruzados como los piratas no asoman como favoritos en sus respectivas llaves, pero ambos elencos tienen las armas necesarias para explotar las falencias de Estudiantes de La Plata y Atlético Platense, y así timbrar su pasaje a los cuartos de final.

 

La zaga será la clave para la UC

Pese a haber caído en el mismo grupo que Boca Juniors y Cruzeiro, el cuadro precordillerano se las arregló para terminar en el primer lugar. Los 16 veces campeones del fútbol chileno mostraron un gran volumen ofensivo, ubicándose entre los seis equipos con más opciones claras de gol generadas en el certamen, pero fue en la última línea donde la escuadra de Daniel Óscar Garnero brilló con luz propia, logrando mantener su arco en cero en sus últimos tres compromisos.

Esa solidez será fundamental ante Estudiantes, un equipo que ha estado al debe en el plano ofensivo durante esta campaña copera. Los «Pincharratas» apenas promediaron un gol por partido en el Grupo A, dependiendo de Tiago Palacios para convertir la mitad de sus tantos en lo que va del año.

Además, el elenco platense solo logró mantener su valla invicta en una ocasión, lo que evidencia que los argentinos pueden dejar espacios en el fondo. Si Clemente Montes, Jhojan Valencia y Fernando Zuqui logran seguir alimentando a Fernando Zampedri, mientras el bloque defensivo neutraliza el peso de Palacios y del volante Mikel Amondarain —quien lidera la tabla de asistencias en Estudiantes—, entonces la Franja estará muy bien perfilada para dar el golpe ante los supuestos favoritos.

 

Detalles definirán el choque entre Coquimbo y Platense

El elenco aurinegro, que disputa apenas la segunda Copa Libertadores de su historia, logró una hazaña al adjudicarse la cima del Grupo B y avanzar a las fases de eliminación directa por primera vez. Los «Piratas» convirtieron el Francisco Sánchez Rumoroso en una verdadera fortaleza, terminando invictos como locales en la fase de grupos, un factor que será un gran plus cuando Platense visite el recinto de la Cuarta Región para el choque de revancha.

Sin embargo, ambas escuadras tienen margen de mejora de cara a los cuartos de final, especialmente en el finiquito. Coquimbo infló las redes en ocho ocasiones durante sus seis encuentros, pero todas esas conquistas fueron obra de solo cuatro jugadores, con el atacante Nicolás Johansen aportando apenas dos dianas y promediando menos de un tiro al arco por cotejo. Por su parte, Platense registró números aún más discretos: dos de los tres goles marcados por Franco Zapiola llegaron desde los doce pasos. El «Calamar» promedia la menor cantidad de remates por partido de todos los equipos del certamen, y también le ha costado un mundo generarse ocasiones de peligro de forma regular.

Por ende, al igual que en la llave de la UC ante Estudiantes, todo podría reducirse a qué defensa logre imponer sus términos. Coquimbo corre con ventaja en ese aspecto, ya que Platense dejó su arco en cero solo una vez en la fase de grupos, aunque el cuadro dirigido por Walter Adrián Zunino destaca por su capacidad de recuperación. Ningún equipo promedia más intercepciones por encuentro que los argentinos, por lo que el elenco pirata deberá estar muy fino en la entrega y evitar errores en la salida si pretende aprovechar las licencias del rival.