España no solo hizo historia al conquistar su segundo Mundial, sino que también consiguió el premio económico más alto entregado hasta ahora en la historia del torneo. La selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó a Argentina por 1-0 en el alargue de la final disputada en Nueva York, Estados Unidos, y cerró una campaña inolvidable.

El título llegó acompañado de una importante recompensa económica. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) había anticipado este escenario y alcanzó un acuerdo con los futbolistas antes del inicio de la competencia, considerando que el equipo era uno de los grandes candidatos a quedarse con la Copa del Mundo.

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Según informó la Cadena COPE, los capitanes de la selección española negociaron las primas con el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, durante marzo. El acuerdo establecía cómo se repartirían los ingresos obtenidos tras levantar el trofeo.

España recibirá el premio más grande de un campeón mundial

La FIFA entregará 50 millones de dólares a España por conquistar el Mundial 2026, una cifra que supera los 43 millones de dólares que recibió Argentina tras coronarse en Qatar 2022.

De acuerdo al medio citado, el 45% de ese monto será destinado directamente a los jugadores, por lo que cada integrante del plantel campeón recibiría aproximadamente 990 mil dólares, equivalentes a cerca de 925 millones de pesos chilenos.

La cifra supera ampliamente las recompensas obtenidas por España en torneos recientes. Tras ganar la Eurocopa 2024, cada futbolista recibió alrededor de 400 mil euros como premio por el título continental.

España también tendrá una celebración inédita

Además del millonario incentivo económico, la delegación española será protagonista de un hecho histórico: por primera vez en un Mundial, los campeones recibirán anillos de campeón inspirados en las tradiciones deportivas de Estados Unidos.

Las piezas estarán elaboradas con oro macizo e incluirán incrustaciones de diamantes y zafiros, como un reconocimiento especial al logro conseguido en la cita planetaria.

Con este título, España suma su segunda estrella mundialista y cierra una edición del torneo marcada por la gloria deportiva y una recompensa económica sin precedentes.