El duelo entre Universidad de Chile y Deportes Concepción, disputado este sábado en el Estadio Nacional, no solo dejó la victoria 2-1 para los azules, sino también una fuerte controversia por la expulsión de Diego Carrasco a los 73 minutos, acción que marcó el rumbo del compromiso.
El conjunto penquista terminó el partido con un jugador menos, situación que generó molestia inmediata en su plantel y especialmente en su capitán, Joaquín Larrivey, quien no ocultó su enojo tras el encuentro.
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La expulsión que encendió la polémica
La jugada que cambió el partido ocurrió en el segundo tiempo, cuando el árbitro Mario Salvo decidió expulsar a Diego Carrasco. Desde Deportes Concepción cuestionaron duramente la determinación, asegurando que el hecho fue determinante en el resultado final.

Tras el pitazo final, Larrivey expresó su molestia apuntando directamente al juez del encuentro: «Se nos escapa pura y exclusivamente por responsabilidad del árbitro, a quien considero un gran árbitro. Salvo que tenga el oído de un lobo o de un perro, es imposible. De acá a 10 metros no se escucha. Él escuchó a 50 metros que lo insultó. Lamentablemente, me parece que se desvirtuó el partido a partir de la expulsión».
El delantero argentino insistió en que la decisión arbitral cambió completamente el desarrollo del encuentro: «Hicimos un gran segundo tiempo que se desvirtuó a partir de un error del árbitro».
Respecto a la expulsión de Carrasco, Larrivey agregó que la interpretación del juez fue incorrecta: «Él dice que insulta, pero no directamente al árbitro. Es imposible que el árbitro interprete y escuche que alguien lo está insultando. Me resulta muy llamativo».
Pese a su molestia, el atacante también reconoció el nivel mostrado por Universidad de Chile durante el partido, señalando que el rival fue superior en varios pasajes del juego.
Sin embargo, volvió a insistir en que la expulsión terminó siendo clave: «Se desvirtuó a partir de un error grave del árbitro».