Es trending topic en Twitter y en cuanta red social la gente pueda opinar respecto al episodio más comentado de la jornada.

Javier Soto -conocido por su rol de pastor evangélico- visitó el programa «El Interruptor», de Vía X, y en un acto de violencia homofóbica sacó una bandera del orgullo gay para usarla como alfombra, pero además la llamó «trapo de la inmundicia». Todo esto frente a un asombrado conductor que, por supuesto, se sintió profundamente ofendido.

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pastor soto

Y esta mañana, el programa «Intrusos» conversó con José Miguel Villouta al respecto de la polémica y de cómo se sintió en el momento. «La verdad es que mucha calma. La experiencia mía es distinta. Tengo la sensación de que se produjo una imagen muy fuerte y cargada de mucho simbolismo, por eso causó tanto impacto. Yo estoy adentro de esa imagen, y por eso mis reflexiones son más bien personales. Yo estaba en calma, tranquilo y súper respaldado», aseguró ante las cámaras de La Red.

Villouta

Respecto a los motivos que impulsaron al equipo de su programa a invitar a este personaje, el conductor fue bastante claro: «Queríamos saber cómo una persona llega a pensar eso. El suyo es un pensamiento extremo, pero que ya no esta en los márgenes, y nos parecía interesante para nuestro público. La gente lo minimiza diciendo que es ridículo. Yo creo que él manifiesta de manera grotesca lo que muchos hacen a través de Twitter», reflexionó.

Con mucha calma, Villouta finalizó diciendo que este episodio «nos impacta, porque el pastor Soto es el chivo expiatorio de esta alfombra que nosotros vemos que pisan frente a nosotros todos los días».