El nombre del médico Cristián Arriagada vuelve a estar en el centro de la atención pública, tras su reciente exposición mediática y su relación con la modelo Kika Silva. En paralelo, han resurgido tensiones familiares vinculadas al entorno de la fallecida periodista Javiera Suárez, específicamente sobre la relación entre su hijo y la familia materna.
El conflicto ha tomado fuerza luego de que Marilú Balbontín, madre de Javiera Suárez, denunciara en redes sociales dificultades para mantener contacto con su nieto, situación que ha generado versiones cruzadas dentro del círculo familiar.

Manuel Suárez defiende a Cristián Arriagada
En medio de la controversia, Manuel Suárez, padre de Javiera Suárez, entregó declaraciones a Las Últimas Noticias donde respaldó públicamente al médico.
Según señaló, Arriagada sería un padre cercano y presente en la crianza del menor.
«Cristián es un muy buen papá, muy presente y cariñoso», afirmó.
Además, el padre de la periodista descartó la existencia de un impedimento directo para las visitas del niño hacia la familia materna, asegurando que la dinámica se maneja mediante acuerdos conversados.
«Las visitas simplemente las hemos conversado con Cristián», indicó.
Marilú Balbontín rompe el silencio y responde en redes sociales
Pese a estas declaraciones, Marilú Balbontín volvió a manifestarse a través de su cuenta de Instagram, donde abordó las críticas y rumores en torno a su estado personal.
En su publicación, negó categóricamente versiones que cuestionan su salud mental: «Gozo de excelente salud, tanto psíquica como física», escribió.
Además, destacó su trayectoria laboral y agradeció el apoyo recibido en los últimos días, especialmente en medio de la controversia mediática.

La tensión aumentó cuando una usuaria le consultó directamente sobre las razones detrás del supuesto distanciamiento con su nieto.
Ante la pregunta, Balbontín respondió de forma directa, apuntando a una acusación que ha circulado en el conflicto: «Dice que soy una enferma mental», señaló.
Esta declaración volvió a encender el debate en redes sociales, donde las versiones contrapuestas han generado una fuerte discusión pública sobre la situación familiar.
