El médico veterinario Sebastián «Lindorfo» Jiménez denunció una millonaria estafa que afectó las finanzas de su empresa de servicios veterinarios. Esto lo dejó enfrentando un complejo escenario económico según expuso en su relato.
De acuerdo con lo expuesto por el profesional, el fraude habría provocado un perjuicio superior a los $400 millones. Esto afectó directamente las finanzas de su emprendimiento y lo dejó prácticamente sin recursos.
La investigación apunta a Jimena Aracena, quien se desempeñaba como jefa de finanzas de SocialAst, empresa de Jiménez. En la denuncia también aparece mencionada la pareja de la mujer, Cristián Bravo, quien trabajaba como contador de la compañía.
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Así habría operado el millonario fraude
Según los antecedentes expuestos por Jiménez, una de las principales maniobras habría consistido en realizar transferencias que aparecían registradas como pagos a proveedores de la empresa.
Sin embargo, al revisar los datos bancarios, se habría detectado que los RUT asociados a algunas de esas operaciones no correspondían a las empresas que efectivamente prestaban los servicios, sino a personas cercanas a la entonces encargada de las finanzas, entre ellas su expareja.
La situación comenzó a quedar al descubierto cuando los proveedores empezaron a reclamar por pagos que, pese a figurar como realizados, nunca habían llegado a sus cuentas.

La empresa llegó a contar con más de 180 proveedores. Sin embargo, según Jiménez, varios comenzaron a cortar sus vínculos comerciales debido a los reiterados problemas con las remesas.
Los comprobantes que habrían intentado ocultar los impagos
Frente a los reclamos, Jiménez relató que consultaba directamente a la encargada de las finanzas. Según su testimonio, la respuesta habitual era que los pagos sí habían sido efectuados y que podía demostrarlo mediante comprobantes bancarios.
Sin embargo, posteriormente habría descubierto que esos documentos no reflejaban transferencias reales.
«Le decía: ‘Jimena, ¿qué pasa con estas facturas? Me dicen que no está el depósito’. (Ella decía): ‘Sí está, te mando el pantallazo’. Los veterinarios me llamaban a mí para decirme que no les habían pagado… yo estaba vuelto loco», recordó el veterinario.
La situación llevó al profesional a iniciar una revisión más profunda de los movimientos financieros de la empresa.
«Empezamos a investigar y había traspasos de dinero para todos lados. La cantidad de plata que se defraudó fue más de $400 millones», afirmó Jiménez.
Dentro de los movimientos que llamaron la atención durante la investigación aparece la expareja de Jimena Aracena.
Según lo denunciado por el veterinario, la entonces jefa de finanzas habría transferido más de $100 millones tanto al RUT personal de su expareja como al correspondiente a su empresa.
El hallazgo habría sido parte de los antecedentes que llevaron a Jiménez a profundizar la revisión de las operaciones realizadas desde las cuentas de su emprendimiento.
El impacto económico de la situación fue descrito por el propio veterinario en términos especialmente duros.
«Me robaron todo lo que había, hoy yo estoy en cero», lamentó Sebastián Jiménez al referirse al estado en que quedó su empresa tras el millonario fraude denunciado.
El rostro televisivo aseguró que ya tomó acciones legales y que presentó las querellas y denuncias correspondientes ante la justicia, con el objetivo de que se investigue el destino de los recursos y se establezcan las eventuales responsabilidades de quienes resulten involucrados.
La investigación judicial deberá determinar cómo se realizaron las operaciones denunciadas, el destino de los dineros y las responsabilidades que correspondan.
