Octavio Rivero ya dejó atrás uno de los momentos más complejos de su primera temporada con Universidad de Chile. Tras casi seis meses fuera de las canchas por una lesión de rodilla, el delantero uruguayo volvió a jugar y lo hizo con gol ante Coquimbo Unido.

En medio de su regreso, el atacante también abordó uno de los temas que marcó su llegada al conjunto azul: su decisión de vestir la camiseta de la ‘U’, pese a sus antiguas declaraciones en las que había descartado jugar por el club.

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Y esta vez entregó una razón concreta: la admiración que siempre sintió por la hinchada de Universidad de Chile.

«Lo que me llamó siempre la atención fue la hinchada que tienen. Me acuerdo de haber jugado con otros equipos en contra y siempre me llamó la atención eso», reconoció Rivero, según consignaron Al Aire Libre y En Cancha.

rivero udechile

El atacante también destacó las instalaciones del club y el ambiente que encontró en el Centro Deportivo Azul, dejando atrás la polémica generada por sus dichos de 2019, cuando aseguró que nunca jugaría en la ‘U’ debido a su identificación con Colo Colo.

De hecho, Rivero ya había abordado aquella situación durante su presentación y posteriormente volvió a referirse al tema en una conversación con Metamos Bulla. Allí incluso aseguró que, si marca ante el cuadro albo en un Superclásico, celebrará el gol.

Rivero y el duro camino para volver

Más allá de la polémica, el uruguayo vivió un complicado primer semestre debido a una sinovitis en su rodilla derecha.

Según explicó a RedGol, llegó a Chile con sus exámenes médicos en regla, pero comenzó a sentir molestias tras un amistoso frente a Universitario. Inicialmente intentó recuperarse mediante un tratamiento conservador, aunque el problema terminó agravándose después del duelo ante Palestino y tuvo que ser operado.

«Dudaron de muchas cosas, yo cerré la boca y trabajé en silencio… Estaba en una película de terror de la que no podía salir», relató el delantero.

Finalmente, la espera terminó. Rivero volvió a las canchas ante Coquimbo Unido y convirtió de penal en el triunfo por 4-2, luego de que Eduardo Vargas le cediera el lanzamiento.

Un regreso que significó mucho más que un gol: fue el cierre de un largo período de dudas y dificultades para el atacante azul.