La interna de Deportes Limache se vio remecida en la antesala de la fecha 11 de la Liga de Primera Chile 2026, luego de que se confirmara la salida del mediocampista César Pinares.

El futbolista quedó como agente libre tras llegar a un acuerdo para su desvinculación. Esto ocurrió en medio de un conflicto que fue escalando con el paso de los días.

Un conflicto que terminó en salida

La relación entre Pinares y el entrenador Víctor Rivero habría mostrado señales de desgaste debido a importantes diferencias. Entre los factores que influyeron se encuentran la pérdida de protagonismo del jugador dentro del equipo y las complicaciones derivadas de su situación personal.

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Por motivos familiares, el mediocampista se trasladó a Santiago, lo que implicaba extensos viajes hacia la Región de Valparaíso para cumplir con los entrenamientos. Esta dinámica terminó impactando su estado físico y su disposición.

El punto de quiebre

El punto de inflexión se produjo en el reciente encuentro ante Cobresal, donde Pinares comenzó en el banco e ingresó recién en el minuto 65, aunque logró marcar desde el punto penal. Este escenario profundizó su incomodidad y terminó por acelerar las gestiones para concretar su salida.

En paralelo, la situación sumó un nuevo foco de tensión tras las declaraciones de la esposa del jugador, Ana González, quien expresó su molestia en redes sociales.

Entre sus comentarios, señaló: «No, y los cambios weones», y también apuntó: «La mafia del fútbol», generando amplia repercusión en el entorno del club.

Tras estos hechos, el volante dejó de ser considerado en las convocatorias, lo que anticipó el desenlace de su salida. La desvinculación se produce en un momento particular para Deportes Limache, que atraviesa una positiva campaña y se ubica como líder del campeonato con 20 puntos.

Mientras el equipo se prepara para enfrentar a Audax Italiano, la salida de Pinares abre un nuevo escenario interno en medio de un presente exitoso en lo futbolístico, pero tensionado fuera de la cancha.