El portero argentino Esteban Andrada fue protagonista de una de las sanciones más severas de la temporada en el fútbol europeo, luego de ser expulsado por agredir a un jugador rival en la derrota del Real Zaragoza ante Huesca, en la Segunda División de España.

El hecho generó gran repercusión en el ámbito deportivo y derivó en una contundente decisión del organismo disciplinario.

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El castigo del Comité de Disciplina de la RFEF

Este miércoles, el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) oficializó la sanción contra el guardameta: 12 partidos de suspensión por la agresión a Jorge Pulido. A ello se suma una fecha adicional por acumulación de doble tarjeta amarilla.

La medida lo deja fuera de competencia por un extenso periodo, marcando un duro golpe para el Real Zaragoza en la recta final de la temporada.

Tras lo ocurrido, el mismo día de los hechos, Esteban Andrada publicó un video en el que expresó su pesar por la situación y ofreció disculpas públicas.

«Muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente ni para un profesional como yo», señaló el arquero.

Además, reconoció su reacción dentro del campo: «Fue una situación límite, que me salí de contexto. Reaccioné de esa forma, pero no lo volvería a hacer, porque sé que soy una persona pública y un profesional», agregó.

Consecuencias deportivas de la sanción

Pese a las disculpas, el Comité de Disciplina mantuvo una postura firme y ratificó la sanción de 12 fechas de suspensión.

Con este castigo, Esteban Andrada no volverá a jugar en lo que resta de la temporada con el Real Zaragoza y deberá retornar a Monterrey, club dueño de su pase. Allí, aún deberá cumplir ocho partidos más de suspensión.