Un nuevo problema sacude a la Universidad de Chile tras la reprogramación de su duelo ante O’Higgins. El compromiso inicialmente estaba fijado para el sábado 23 de mayo, pero debió ser modificado por razones reglamentarias vinculadas al calendario del torneo.
El encuentro fue postergado debido a que el conjunto de Rancagua no cumplía con el descanso mínimo exigido entre su participación en Copa Sudamericana y el duelo ante los azules. En ese contexto, la ANFP reprogramó el partido para el miércoles 10 de junio a las 20:00 horas en el Estadio Nacional.
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Coincidencia con fecha FIFA genera polémica
El nuevo horario no tardó en generar controversia, ya que coincide con la fecha FIFA de junio. En dicho periodo, la selección chilena enfrentará a Portugal el 6 y a la República del Congo el 9.
Esta situación abre un conflicto deportivo importante, considerando que jugadores de ambos equipos podrían ser nominados por el técnico nacional Nicolás Córdova. Si esto ocurre, quedaran fuera del compromiso o llegarían sin preparación adecuada.
En el caso de Universidad de Chile, ya han sido considerados en anteriores convocatorias nombres como Fabián Hormazábal y Javier Altamirano, mientras que en el Centro Deportivo Azul proyectan que podrían sumarse otros futbolistas que atraviesen un buen momento en el torneo local.

Azul Azul busca solución en la ANFP
La molestia en el cuadro universitario llevó a la nueva presidenta de Azul Azul, Cecilia Pérez, a tomar cartas en el asunto. Por esta razón, decidió acudir directamente a la ANFP para buscar una alternativa que permita reducir el impacto de la fecha FIFA en el plantel.
Según información de En Cancha, la dirigencia de la ‘U’ planteará una propuesta concreta: que los jugadores convocados sean liberados tras el partido entre Chile y Portugal, permitiéndoles perder únicamente el duelo frente al Congo del 9 de junio, para así poder estar disponibles en el compromiso ante O’Higgins el día 10.
El objetivo de Azul Azul es claro: evitar desventajas deportivas en un tramo clave del campeonato y asegurar la mayor disponibilidad posible del plantel para un partido que ya está generando tensión en el fútbol chileno.