El duelo entre Al Nassr y Al Hilal terminó en un verdadero escándalo tras el empate 1-1 en el último suspiro, resultado que desató una serie de incidentes tanto dentro como fuera del terreno de juego.
El encuentro, disputado en casa de Al Nassr, parecía cerrado hasta el minuto 90+8, cuando un insólito autogol del portero local permitió la igualdad de Al Hilal. Ese gol en el cierre del partido encendió los ánimos en las tribunas y provocó una reacción inmediata de la hinchada.

Peleas en las tribunas y tensión en el estadio
Tras el tanto del empate, los aficionados del conjunto visitante celebraron con euforia, lo que derivó en un enfrentamiento con hinchas ubicados en zonas cercanas al palco. La situación escaló rápidamente cuando comenzaron agresiones físicas con palos y objetos contundentes.
En medio del caos, incluso personas ubicadas en el palco —donde se encontraban tres jeques— terminaron recibiendo proyectiles lanzados desde la tribuna rival. La violencia aumentó al punto de que algunos intentaron defenderse utilizando latigazos, aunque terminaron replegándose ante la superioridad numérica de los agresores.
Más allá de los incidentes, el empate tuvo un impacto directo en la lucha por el campeonato. Con este resultado, Al Nassr alcanzó los 83 puntos y se mantiene en la cima de la tabla, mientras que Al Hilal llegó a 78 unidades, manteniendo viva la disputa por el título.
La definición del torneo se extenderá hasta la última jornada, en una temporada donde el equipo de Cristiano Ronaldo todavía no logra asegurar el campeonato en el fútbol saudí.